Si rentas o no quieres dañar la pared, hay opciones sin taladro. Eso sí, ninguna sirve para todo.
- Tiras adhesivas removibles: para cuadros ligeros; sigue el peso máximo que indica el fabricante.
- Ganchos adhesivos: parecidos, con gancho para cuadros con alambre.
- Clavos pequeños de acero: casi no dejan marca y aguantan más peso que los adhesivos.
- Apoyarlos en una repisa: una repisa angosta para cuadros y marcos; permite cambiarlos cuando quieras.
Para los cuadros pesados o grandes, lo más seguro sigue siendo un tarugo y un tornillo bien puestos. Mejor pasarte de resistencia que ver caer una obra.
La guía completa está en cuadros decorativos: cómo elegir, medir y colgar.
