La regla más usada en museos y casas es poner el centro del cuadro a unos 145 o 150 centímetros del piso, más o menos la altura de los ojos.
Casos habituales
- Sobre un sofá, cama o mueble: deja entre 15 y 25 cm entre el mueble y el borde inferior del cuadro.
- En una escalera: sigue la inclinación de los escalones, manteniendo la distancia al borde de cada uno.
- Techos muy altos: sube un poco la composición, pero evita que quede “perdida” arriba.
Para saber el tamaño que le queda bien a tu pared, prueba nuestra calculadora del tamaño del cuadro. Marca con cinta de pintor en la pared antes de hacer el hueco; ahorra errores.
La guía completa está en cuadros decorativos: cómo elegir, medir y colgar.
